Interesante artículo de Javier Marcos sobre la triste realidad de parte de la juventud

La calle desierta, restos de vidrio y cristales rotos, contenedores volcados, papeleras arrancadas, paradas de autobuses y cabinas de teléfono destrozadas, etc. podrían ser el resultado de una contramanifestación de los siempre pacíficos y tolerantes integrantes de la extrema izquierda, pero en esta ocasión no. En esta ocasión se trata de la realidad de un domingo cualquiera en un barrio de la periferia de Madrid.
Mientras los jóvenes descansan en casa de sus padres después de haberse pasado la noche entera practicando deporte (levantamiento de vidrio en barra fija, lanzamiento de papeleras, o los 100 m patada al retrovisor), el personal de limpieza se afana en recogerlo todo antes de que los vecinos salgan de sus casas a comprar el pan y el periódico.
La misma escena domingo tras domingo que me lleva a la siguiente reflexión... ¡Vaya una mierda de juventud!
Esta es la juventud de Zapatero como dicen algunos y también del PP, como digo yo. Una juventud conformista, cobarde y parasitaria que se pasa durmiendo todo el día del domingo para poder seguir el lunes con su mísera rutina, en el mejor de los casos de bien fracaso escolar, bien precariedad laboral.
Esta es la juventud de los cambios en el sistema educativo y de la inexistente educación en valores tradicionales. Si no es así, ¿puede decirme el lector qué valor inculca el actual sistema educativo que permite pasar de curso con tres asignaturas suspensas? ¿Inculca el esfuerzo? ¿el sacrificio?
Jóvenes que son pequeños delincuentes de fines de semana que no solo ponen al límite sus cortas vidas con la mezcla del alcohol y la droga sino las vidas de familias enteras que tienen la mala suerte de conducir por la misma carretera por la que ellos vienen de sus desenfrenadas y salvajes fiestas.
Desgraciadamente, estamos hablando del 80% de la juventud española. ¿Y el resto?. Al 10% restante le doy el beneficio de la duda y el otro 10% creo que podemos decir con orgullo que se trata de nuestros jóvenes.
Jóvenes patriotas inconformistas, que al verse afectados directamente por los problemas de tipo económico y social como el desempleo, la vivienda, la inmigración, etc., adquieren un compromiso con su país y con sus compatriotas y dedican parte de su tiempo a la lucha y el activismo político.
Estos jóvenes tienen un perfil determinado que viene marcado por la educación, son comprometidos y a la vez combativos, amantes del deporte y la naturaleza, de la lectura, sensibles ante las injusticias de carácter social y con un sentimiento nacional por encima de partidos, siglas o individualidades.
Jóvenes a los que en ocasiones, el militar en partidos políticos de nuestro ámbito, les trae algún que otro problema en el instituto o incluso en casa, ya que no resulta fácil comprender que el chico o la chica de turno tenga otra inquietud a parte de la de salir los fines de semana a emborracharse con sus amigos. A esto, hay que añadirle el riesgo que corren al estar expuestos a la toleracia y al carácter pacífico de los mal llamados antisistema, que no son más que mamporreros del PSOE e IU.
A todos estos jóvenes que dedican parte de su tiempo a la lucha política y los domingos se levantan para acudir a algún acto patriota, repartir octavillas, etc. etc.... ¡Enhorabuena y ánimo! Porque sois capaces de compaginar la diversión con la obligación y dáis continuidad a un sentimiento y a una forma de vida hoy por hoy prácticamente olvidada pero más necesaria que nunca.
No olvidéis que las grandes batallas siempre las empiezan un grupo reducido de hombres y mujeres.
Puedes leer otros artículos de opinión de Javier Marcos en www.patriotas.es o www.espana2000.org/madrid
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