Cuando 40.000 indeseables viven juntos

Cuando 40.000 chorizos, traficantes, extorsionadores, atracadores y gente de mal vivir organizan un gueto donde habitar , para desde allí planificar sus actos delictivos, lo más normal es que tarde o temprano la bomba de relojería que las diferentes administraciones por dejadez y falsa solidaridad han consentido acabe explotándoles en sus mismas narices. Era cuestión de tiempo y estalló el pasado jueves 18 de Octubre en la Cañada Real de Madrid.
Lo que más me precupa es el perfil del residente en la Cañada Real; son miles de personajes de diferentes nacionalidades unidos bajo una causa común: LA DELINCUENCIA.
La mayoría son de origen magrebí y gitanos rumanos que piensan que en España pueden levantar sus casas de la forma que ellos consideran oportuna, sin ningún tipo de licencia y por supuesto donde a ellos les plazca. Esto es España no un país tercermundista ni una selva. Aquí hay unas leyes y unas ordenanzas que TODOS hemos de cumplir, incluidos estos indeseables.
Cuando por fin un Juez se digna en dar la orden de desalojo y derribo de estas construcciones insalubres e ilegales empieza la fiesta de la "multiculturalidad" y el show mediático de los colaboracionistas.
Decenas de agentes del Cuerpo Nacional de Policia son recibidos a pedradas por estos indeseables para jolgorio de periodistas colaboracionistas que pretenden vender al resto de la ciudadanía española esta respuesta violenta y desmesurada de unos delincuentes en un acto de resistencia contra los malvados y racistas agentes del Cuerpo Nacional de Policia.
Para desgracia de inmigrantes basura (éstos y no el colectivo) y de periodistas colaboracionistas (ninguno de ellos vive en barriadas populares y por tanto no sufre la presión de la inmigración), no toda la opinión pública es estúpida ni todos los agentes del Cuerpo Nacional de Policia son unos acomplejados.
Ha quedado meridianamente claro que hay una inmigración que no se integra, una inmigración que impone y no respeta, una inmigración que ningún país receptor tiene porque tolerarla, una inmigración que ni queremos ni necesitamos y un tipo de inmigración que urge controlar y deportar.
Ningún español concienciado ni ningún inmigrante integrado y honrado ni puede ni debe tolerar que esta gentuza cohabite entre nosotros.
Aprovecho para felicitar al sindicato de policia CEP por su valiente comunicado donde señala al colectivo de delincuentes organizados (Magrebis y gitanos rumanos) como autores materiales de "la batalla campal" y a los medios colaboracionistas por justificar lo injustificable otorgándoles la categoría de víctimas a los violentos delincuentes extranjeros.
Sirva este artículo para mostrar mis más absolutos respetos y ánimos a los agente del Cuerpo Nacional de Policia de servicio en La Cañada Real de Madrid.
Chicos "DADLES DURO"
!!ESPAÑA DESPIERTA!!
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Juan Carlos
Fecha: 22/10/2007 13:27.
Law
Fecha: 26/10/2007 00:46.

















