Artículo sobre asaltos, inmigración y otras cosas del montón

Llevamos meses viendo como día tras día los telediarios abren sus ediciones con espeluznantes noticias sobre asaltos a viviendas particulares de la clase alta española a manos de bandas delictivas compuestas por inmigrantes. Estos robos se vienen cometiendo no hace meses sino años pero antes los que padecíamos esta delincuencia casi en exclusiva no eran los ricos sino los trabajadores y claro nuestro sufrimiento no merecía portada de ningún telediario.
Los mismos que ahora sufren en sus carnes la inmigración son los que en el último lustro han llenado sus casas y sus fábricas de inmigrantes perjudicando a los trabajadores españoles con la complicidad de los sindicados, de la izquierda y de la derecha, pero por cada rico desvalijado y robado hay cientos de trabajadores españoles que sufren a estos indeseables en sus barrios, en sus aularios, en los hospitales públicos, etc... sin que nadie haga otra cosa que llamarnos racistas a los que denunciamos esta situación.
Pero no os creáis que este colectivo apoya a partidos que luchan contra esta lacra, más bien, se limitan a fortificar sus viviendas contratando seguridad privada ,donde la seguridad del Estado no llega, cosa que los trabajadores y las clases medias no nos podemos permitir, con lo cual, ellos acabarán viviendo seguros a base de talonario y nosotros seguiremos padeciendo lo que los políticos ( la mayoría residentes en estas lujosas urbanizaciones) han dado por llamar “la multiculturalidad” que no es otra cosa que sufrir la delincuencia de los inmigrantes sin alzar la voz no sea que el código penal acabe llevándote a ti a prisión “por racista” mientras que las bandas de delincuentes viven en la más absoluta impunidad gracias a un código penal blando que se empeñan en llamarlo “de la democracia”.
Pero como España es diferente, llegarán las elecciones y con un 20% de extranjeros, con una inseguridad ciudadana relacionada con la inmigración, porque las matemáticas no entienden de racismo, con una clase trabajadora que va perdiendo poder adquisitivo y una juventud con un futuro más que incierto, me temo que los partidos que luchan contra esta pandemia seguirán en la travesía del desierto mientras que el binomio PP-PSOE conseguirán convencer a 20 millones de españolitos que lo que está pasando, aunque no lo entiendan, es bueno para ellos.
Tenemos lo que nos merecemos, pero a nosotros nos queda la satisfacción de saber que estamos luchando por algo tan digno como es nuestro futuro, nuestra identidad y nuestra Patria
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javier
Justificamos nuestro odio a los inmigrantes alegando que nos quitan el trabajo cuando la verdad es que seguimos viviendo de explotar inicuamente el suyo; o que se dedican a la delincuencia cuando la verdad es que les hemos robado sus recursos. Pero si los odiamos es en realidad porque su nostalgia sonriente despierta la nuestra, activa en nosotros el recuerdo rencoroso de un mundo más bonito que ya no podremos recuperar, alimenta en nosotros la envidiosa remembranza de esa felicidad social que hemos cedido a cambio de un coche y un crédito bancario. Lo que no podemos perdonarles, nosotros que tenemos tanto, es que ellos tengan algo que nos gustaría tener y que no podemos arrebatarles: la alegría invencible de compartir sus soledades.
santiago alba rico*
Fecha: 21/03/2008 22:50.
luna
Fecha: 04/10/2009 03:02.

















